A estas alturas de la vida, seria cínico por mi parte, negar en mayor o menor medida mi uso y disfrute de la tecnología que nos rodea, envuelve y nos acuna. No hay más que ver, que expreso mis opiniones en un soporte digital, pero la entrada de hoy no pretende criticar eso, sino más bien la dependencia que la misma tecnología nos hace desarrollar hacia ella (note, futuro lector, que yo también me incluyo en el redil,no quiero que nadie piense que soy una especie de guerrillero rural tecnológico).
Hace 20 años salíamos con las motos a dar una "rula", si surgía un imprevisto nos jodíamos hasta llegar a un pueblo o a depender de la caridad de algún automovilista, en ese sentido la tecnología ha salvado muchas vidas y soy el primero que doy gracias por ello, pero de ahí a dar la vuelta con la moto porque te has dejado el ipone en casa, cuando los otros 9 tíos que van contigo llevan móvil hay un mundo.
Desde aquí quiero hacer un llamamiento al uso y disfrute racional de las innovaciones, que no nos engañemos, no las fabrican para hacernos la vida más fácil, sino para crearnos una adicción de algo que anteriormente no necesitábamos .Los platinos de mis motos duran mucho más que el módulo de encendido electrónico de cualquier moto moderna, y además su reparación son 30 euros,el teléfono se inventó para hablar, las cámaras de fotos para lo que su propio nombre indica y el lápiz y el papel para escribir, ahora lo tenemos todo en un solo objeto, y me parece bien, pero no contentos con eso,le han añadido navegación por Internet,GPS,radio, mp3 y muchas más cosas que yo desconozco.Total para la mitad de las veces descubrir que no tienes cobertura, con lo cual estás tan tirado como hace 20 años. Y lo peor de todo es que tu moto también esta en la misma onda que el moderno propietario y ya no se puede arreglar en el arcén con un poco de papel de aluminio y un cacho de alambre.Os resulta familiar a alguno de vosotros.
Por cierto el 26 de Mayo en Masquefa se organiza la "tropecientos" fiesta de la moto, la LLamp Fámily acudirá, allí os esperamos.